F. Von Wieser, economista austríaco, definió el coste de oportunidad como aquello de lo que una persona se priva o renuncia cuando hace una elección o toma de una decisión. Esta se mide por la rentabilidad y es uno de los criterios más utilizados en la inversión.
Dicha definición me vino ayer a la cabeza cuando en un bar oí hablar a dos personas acerca de la Seguridad Social. No entraré en la conversación en sí, pero ello propició que a su vez me acordara del debate que estos últimos días estamos asistiendo, con motivo de la precampaña electoral, al futuro de la Seguridad Social y de la Sanidad pública.
Vivimos momentos duros en lo que todo está en revisión, bajo sospecha. El Estado de Bienestar está siendo acechado por ese capitalismo que tendría que haber sido refundido. Pero su supervivencia debido a la incapacidad de unos pocos ha provocado lo que ya en muchos países está sucediendo. Y ello no es otra cosa que la desmantelación de nuestro bienestar.
El copago sanitario planea sobre nuestras cabezas debido a que también planea sobre nosotros un cambio en el rumbo de la política nacional. No valdría con los impuestos que todos los españoles pagamos a las arcas del Estado. Haría falta un plus. Algunos lo llaman aportación simbólica. Pero nada más lejos de la realidad. Ello provocaría, valga la redundancia respecto a los conceptos económicos, un fallo del mercado. Los más desfavorecidos se verían afectados y aquí de nada serviría una intervención estatal, ya que de eso precisamente se trata.
Por eso queda poco tiempo para que todos nosotros pensemos qué modelo de Estado de Bienestar queremos. Si queremos el actual, del que mucha gente se queja sin saber por qué. O por el contrario queremos retroceder para que la gente se queje todavía más. Porque las personas tenemos el gran defecto de que siempre echamos de menos aquello que añoramos y que perdimos.
De ahí que les invite en estas líneas a cavilar cuál quieren que sea su coste de oportunidad. Si quieren renunciar, o no, dependiendo de la elección que hagan. Y ello no será algo baladí. Será una decisión que marcará nuestro futuro próximo y el de nuestros hijos. Como diría Von Wieser, esta será la decisión de rentabilidad e inversión más importante de nuestro país de los últimos treinta años.
Piénsenlo bien.
1 opiniones:
"El Estado de Bienestar está siendo acechado por ese capitalismo que tendría que haber sido refundido." Creo que te has confundido, Vicente, en donde pone capitalismo por socialismo. Nadie más que ellos conocen la palabra "gasto público",y si esa palabra que tanto aclaman de "Estado del bienestar" está en peligro, es por su culpa. Por el gasto público inmenso que se ha llevado a cabo durante estos últimos años en forma de ayudas, subvenciones de toda índole y regalos a sindicatos. Y cuando digo socialistas no me refiero al PSOE, ojo, el PP es más socialista que el PSOE en cuanto a gasto público. ¿Cuánto podríamos arreglar sin eso? Reflexionen...
Ojalá se imponga lo antes posible el copago sanitario, así no veremos a los cuatro gatos de siempre en los centros de salud, ni tampoco a los que le duele un dedo del pie en urgencias.
Plasmar en el blog, "Los más desfavorecidos se verían afectados y aquí de nada serviría una intervención estatal, ya que de eso precisamente se trata." es demagogia pura y dura, es como decir que 40 millones de personas no tienen sanidad en EE.UU. justo, la cifra, más o menos, de ilegales que allí viven...
¿Quién no puede, hoy día, costearse un seguro privado por 30 o 50 euros? Ya no entro en la clase baja, me detengo en la media, pero es preferible chupar del bote... y al final, llegamos al refrán: “lo que es del común es del ningún”. posiblemente estarás pensando que ese seguro de 30 o 50 euros no cubriría enfermedades como un cáncer etc., eso sería cuestión de la demanda que hubiese y la competencia entre las aseguradoras. El mercado no tiene fallos, los fallos son del estado.
Cuántos hay que tienen a personas mayores en casa, jubiladas, que van a hacer las recetas a nombre del "abuelo" para que se las hagan gratis? ¿Cuántos sin estar enfermos acudirían a urgencias o llamarían a una ambulancia para ir al médico si hubiese copago o "algo simbólico" como dices tú? ¿Cuánto ahorraríamos? ¿Porqué me obligan a estar afiliado a la SS si yo preferiría tener un seguro privado? ¿Eso es estado del bienestar, o es aprovecharse del sistema hasta que reviente?
En fin, no me extiendo más porque es absurdo y una vez más, ese socialismo que tanto aclamas ha caido por su propio peso.
Viva el capitalismo y la propiedad privada.
Recibe un cordial saludo, y sólo traté de dejar aquí mi opinión, sin ánimo de ofender ni mucho menos.
Atentamente,
Carlos.
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