No ha hecho más que comenzar la legislatura y habemus follón. Y encima el tema no es otro que el agua, un tema tabú en los últimos años, desde que el PP está en los albores de la oposición.Como todos sabemos, debido a los graves problemas de sequía que está teniendo la ciudad Condal, la administración de Zapatero ha llegado a un acuerdo con Montilla para que el Ebro abastezca a la ciudad. ¿Consecuencia de todo esto? FOLLÓN, y con mayúsculas. Y no es de extrañar. Los campistas y murcianos, en armas, los catalanes frotándose las manos, y Marcelino acordándose en todo momento en su Presidente, que en menudo dilema le ha metido sin venir a cuento.
Menos mal que el Ejecutivo aragonés se escuda en el artículo 19 de nuestro Estatuto, en especial en su apartado tercero, que os transcribo: Corresponde a los poderes públicos aragoneses, en los términos que establece este Estatuto y de acuerdo con el principio de unidad de cuenca, la CE, la legislación estatal y la normativa comunitaria aplicables, velar especialmente para evitar transferencias de aguas de las cuencas hidrográficas de las que forma parte la CA que afecten a intereses de sostenibilidad, atendiendo a los derechos de las generaciones presentes y futuras.
Por lo tanto, se puede deducir del presente que en todo momento la administración Iglesias debe velar por la defensa de la unidad de cuenca, es decir, por evitar los trasvases a toda costa. Además, acorde con esa defensa, ya se ha instado a la Comisión jurídica asesora que elabore dictamen sobre la legalidad, y sobre si es, o no, un trasvase lo que se quiere hacer.
Pero fuera de la terminología jurídica, de la cual se podría debatir ampliamente, lo que hay que analizar de verdad son los hechos acaecidos hasta el momento. El por qué a los valencianos y murcianos se les deniega el agua y a los catalanes no. En primer lugar, por todos es sabido que la Unión Europea ya se posicionó en contra del Trasvase de la cuenca del Ebro hacia la zona levantina por ser excesivamente contaminante. Las producciones de CO2 eran tan altas que la obra iba a ser demasiado perjudicial, por lo que fue una de las razones por las que las autoridades europeas rechazaron el proyecto Aznar. Pero también es verdad que no es lo mismo un Trasvase hasta Levante que los 60km que se quieren construir de tubería.
¡Ojo!, no estoy defendiendo la propuesta de la Administración Central. Trasvase es, no nos engañemos. Llevar agua de una cuenca a otra es un trasvase. Aunque se niege categóricamente que esto lo sea, el truco está en que no se trasvasa caudal del Ebro directamente, sino que moderniza regadíos en la cuenca del Ebro. Con esa obra preve ahorrar 50 hectómetros, que enviará a Barcelona. En teoría, el balance es cero y el Ebro no pierde agua. En la práctica, buena parte del agua que se pierde en los regadíos ineficientes vuelve al río tras filtrarse por el subsuelo.
Por eso hay que analizar muy bien los hechos. Entiendo este mini trasvase. Los ciudadanos catalanes no tienen culpa de la sequía y deben abastecerse del líquido vital de nuestra existencia. Pero esa transferencia de agua (palabra tan de moda), sólo la vería factible si se produjera durante un período de tiempo determinado, como es lo que se quiere hacer.
Siempre he mantenido que el agua es de todos, pero que si se niega el acceso a unos, esta denegación debe ser, por extensión, a todos los demás. No se puede ser arbitrario en este tipo de cuestiones. Si empezamos así, los primeros que tendrían que trasvasar agua seríamos nosotros, que falta nos hace en muchos de nuestros territorios, y luego ya vendrían los demás. Pero si te comprometes, das tu palabra en varios mitines, de que NO harás un trasvase, transferencia, o análogo, cumple tu palabra.
Por eso, ahora sólo nos toca esperar y ver como se desarrolla todo esto. Dejemos que los pobres barceloneses beban agua, que la necesitan. Y si cuando la situación se haya recuperado se sigue con el grifo abierto, entonces será la hora de actuar. Bastante tenemos ya con los litigios eclésiásticos por divinidad del obispo ilerdense como para ahora meternos en el trapo del agua. Además, ya vamos a tener suficiente con los valencianos y murcianos, que si ya tenía difícil el PSOE mantener los resultados, ahora, con esta decisión aunque sea temporal, se preve molto difficile.
Por tanto, tranquilidad. Que Marcelino se tome una tila, que Montilla aproveche el agua tan rica del Ebro, y que Zapatero cuando se calme la situación en Catalonia, cierre el grifo. Y si no lo hace será cuando todos los aragoneses, por obligación estatutaria y moral, le pidamos explicaciones.





2 opiniones:
Hola Vicente. Me parece muy coherente tu postura, y creo que es la que va a seguir el ejecutivo de Zapatero.
Como bien has dicho, por Murcia las cosas se ponen muy feas. La gente no entra en razón, y el discurso fácil del PP cala tremendamente.
Quiero, además, disculparme si no he expresado bien mi última frase de mi entrada, pero no tiene la entonación o el sentido que lo has podido interpretar. Simplemente quería volver a insistir en el concepto de autonomía en materia de agua de una manera didáctica para mis paisanos.
Creo que se va a imponer la lógica en el tema...y espero que se imponga algún día por estas tierras del sur.
Un saludo
Compañero Vicente, me uno a lo expresado por mi mi amigo y compi David. Ya veo que estás visitando los blogs murcianos (te he conocido a través de María). Te invito a que entres al mío, donde también he puesto una entrada sobre el agua.
Saludos!!!
Inma R.
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